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¿Comprar una vivienda nueva o una usada?

La adquisición de una vivienda es una de las decisiones más importantes en la vida de las personas. En el mundo inmobiliario, las opciones van de acuerdo a las preferencias de ubicación, tamaño, características ajustadas a la necesidad y presupuesto de las familias interesadas.

Con el desarrollo del mercado inmobiliario de los últimos años, la construcción masiva de unidades residenciales, han generado ofertas de financiamientos, tanto en el campo comercial, como en el crédito social, que han expandido la construcción de proyectos habitacionales a nivel nacional.

Sin embargo, siempre existe la disyuntiva de adquirir una vivienda nueva o una de segundo uso. Por ello es necesario destacar los pro y contras de cada una de las opciones:

La Vivienda nueva tiene las siguientes ventajas respecto a las de segundo uso:

  • La ubicación: las viviendas nuevas han sido planificadas para ser construidas en zonas de fácil acceso, en zonas con diferentes servicios (educativos, salud), comercio, cerca de zonas laborales, corporativas.
  • Garantía de estructuras y servicios, según las normas de defensa del consumidor, que el constructor debe ofrecer hasta por 10 años.
  • Servicios y áreas comunes, que complementan la oferta residencial inmobiliaria.
  • Los estilos y diseños constructivos cobran cada vez más importancia.
  • La sustentabilidad de los proyectos, con sistemas eco-amigables, que premian el ahorro de agua y energía, así como el cuidado del medio ambiente.
  • No paga alcabala la primera compra-venta.

La vivienda de segundo uso tiene las siguientes ventajas:

  • Por lo general son unidades inmobiliarias más amplias.
  • Tienen precios más flexibles, porque su costo de adquisición es más antiguo.
  • Son más accesibles por su diversidad
  • Son más aceptadas porque el mercado está acostumbrado a ellas.

Sin embargo, dentro de sus desventajas se encuentra:

  • Muchas de estas viviendas son autoconstruidas, sin criterios técnicos.
  • Son fácilmente depreciadas, en la parte construida.
  • No tener garantías en estructuras e instalaciones.
  • Muchas viviendas no están dentro de un condominio, lo que hace más álgido el tema de seguridad y costos de mantenimiento.

En la medida que el mercado se formalice más, se buscaran viviendas funcionales, seguras, accesibles y fácilmente transferibles.

 

AUTOR: GERMAN GORDILLO ARCELLES